10 jun. 2016

Estudio Mangloble: Porque hasta los más grandes pueden caer...




La verdad es que ya ha pasado un tiempo considerable desde que se anunció esta noticia. Los conocedores del mundillo de la animación, seguramente habrán oído hablar del estudio Mangloble y a los que no, pues de todos modos cumpliré con contarles lo sucedido: este genial estudio se declaró en quiebra el Septiembre del año pasado (en 2015)...

Mucho se especuló en su momento. Aquello comenzó como rumores en las redes sociales hasta que finalmente se hizo público. Sin embargo, aún no se ha explicado "como Dios manda" el motivo para que un estudio de poca trayectoria pero con trabajos de muy buena calidad, hubiese caído al fondo del barril. El rumor que en su momento sonó con más fuerza, fue que el estudio luego de pedir un préstamo bancario para producir su último largometraje (que ni siquiera consiguieron culminar) y de terminar su anime Gangsta., se declaró en bancarrota, hecho del que estaban conscientes desde hace tiempo. De paso, lo más reciente que se supo es que aún debían pagarle a muchos de sus empleados, por lo que la esperanza de un resurgimiento quedó relegada a un futuro lejano e incierto.



(Gansta., su último anime producido. 
Interesante historia de mafias)

Si se revisan todos los proyectos que ha hecho Manglobe en su corta vida, nos daremos cuenta que fue un estudio que podríamos denominar como underground, renuente a sumergirse completamente en la demanda comercial por la que está pasando la animación de la última década, siempre luchando contra la corriente de la nuevas tendencias impuestas por el Moe, lo Kawaii y el Bishoujo o como prefieran llamarle. Se puede decir que la meta de este estudio no era otra que la de mostrar a la audiencia historias profundas y envolventes, valiéndose de temáticas oscuras y un maltratado contexto social.

(Samurai Champloo, una de sus primeras producciones. Con muchos elementos de Cowboy Bebop 
y buena animación, rápidamente se convirtió en un clásico)

Entre sus producciones hay obras dignas de elogio pero que desgraciadamente, fueron hechas para un público maduro o sin los elementos propicios para atrapar a esta actual audiencia que como catalogó el propio Hayao Miyazaki: "...está destruyendo la animación...". Por ello, difícilmente se encontrará fanservice o similares en los trabajos de Manglobe.

Ahora, retomando lo de sus proyectos, observaremos que entre su corto pero destacado legado, tenemos series que intentaron dejar a más de uno pensando, reflexionando o que al menos, trataron de mostrar cosas un poco más allá de lo que la industria de la animación nos tiene acostumbrado actualmente. Es por esto que realmente no me causó mucha sorpresa la noticia del quiebre. Es decir, al producir costosos proyectos que a la larga acabarán generando más pérdidas que ganancias, es más que predecible llegar a este fatídico final.

(Largometraje cancelado por el quiebre, Gyakusatsu Kikan. 
Actualmente el filme ha sido tomado por otro estudio)

A pesar de las fechas con que hemos tocado este tópico, decidimos hacerlo debido a que hace poco conseguí un tiempo libre para verme una de sus tantas joyas de animación y de las cuales pretendo conversar junto con otras que considero como las mejores obras que consiguió hacer el estudio Mangloble en su corto tiempo de vida:


Ergo Proxy: sin dudas es una serie que buscó hacer justicia al género dark, cyberpunk y suspense psicológico. Con un diseño de personajes alejado de la demanda estereotípica y con el ímpetu de mostrar que series tipo Ghost in the Shell, aún podían considerarse dentro del contexto geek que demanda a chicas en bikini, canciones y bailes. Fue una apuesta por algo distinto. Mostrando personajes que son conscientes de que no están pegados a la pantalla así no más, sino que más bien, están en un viaje por hallar sus verdaderos “yo” dentro de la sociedad. Mostrando que no existen las utopías y que el sueño más desbordado por encontrar la perfección puede irse a la ruina en un parpadeo.

En síntesis, esta producción es un continuo viaje por el inconsciente de los personajes en una búsqueda por hallarse a sí mismos, mezclando aspectos psicológicos, oníricos y cargados de referencias filosóficas, que muchas veces acabaron saturando la primicia pero que al menos lo compesaron mostrando un guión más elaborado y ambicioso, dando como resultado una serie con más aciertos que fallos, convirtiéndose así en una de las grandes joyas del estudio y seguramente, la más grande dentro del mercado occidental.


Michiko to Hatchin: la joya que vi más recientemente. Dentro de un país ficticio lleno de decadencias sociales y urbanísticas inspiradas en gran parte de las sociedades latinoamericanas, se quiere enseñar a la audiencia que la vida no es tan fácil como parece, aunque esto se ve en parte opacado por la actitud bandolera y despreocupada de las protagonistas, pero no por ello es algo que quede relegado a segundo plano. La mafia y la sangre estarán cubriendo el camino de las protagonistas por cumplir una tierna meta, al mismo tiempo que el cariño de ambas florece, consolidándose en una gran amistad que puede con todo y donde se evidencia la gran capacidad que tienen las mujeres de valerse por sí mismas y de que no son solo un florero decorativo. Mujeres con personalidad y agallas es lo que verás aquí. Todo envuelto en una atmósfera latina, comenzando por su soundtrack.


Samurai Flamenco: siempre diré que es el cómic de Kick-ass hecho anime. Básicamente nos envolverá en una historia que contará la vida del clásico héroe de mallas y capa, mientras vemos a nuestro protagonista pasar por los distintos géneros con los que se ha concebido al héroe hasta llegar al Super Sentai (equivalente a los Power Rangers). En mi opinión, los primeros 12 capítulos fueron sublimes, mostrando un héroe que es humano y que lentamente comienza a surgir desde el patetismo hasta la magnificencia y reconocimiento público, al mismo tiempo que se tocan aspectos un poco oscuros, convirtiendo aquello en una especie de tragicomedia bien lograda... y luego tenemos la segunda parte que busca mostrar el momento en el que los héroes dejaron de ser justicieros anónimos como Batman para transformarse y figuras más afines a Superman, pisando los umbrales de la divinidad.

Es por esto y mucho más que el estudio Mangloble merece respeto y un minuto de silencio luego de leer estas líneas, pues fue un equipo de trabajo que siempre trató de hacer contraste a los estereotipos que de a poco se han hecho con toda la industria y el marketing. Es una pena que un estudio como este haya terminado en bancarrota a pesar de apostar siempre por animaciones fluidas, argumentos fuera de lo convencional y guiones que aspiraban a más, lo que al mismo tiempo nos deja como enseñanza, que el mundo de la animación es hostil, cambiante y camaleónico. Si no se es capaz de satisfacer al consumidor promedio en su momento, posiblemente se acabe de la misma manera que este estudio, el cual logró cosechar éxito tras éxito pero que desgraciadamente, solo un número reducido de personas fue capaz de percibir...

Sin dudas, una pena y un período negro para la animación japonesa y en general.