27 jun. 2015

DBZ: La Resurrección de "F" con SPOILERS


Una de las cosas que más me disgustó de la nueva película de Dragon Ball fue el uso reiterado del humor hasta el punto de quitarle seriedad al argumento del film, que llega hasta el hecho de pecar por ser poco serio (ni Gintama ha llegado a ese extremo en los arcos en los que deben ser serios).

La actitud de Gohan en esta película fue la más idiota y pobre que he visto del personaje. Sin dudas, es hijo de Gokú y, por consiguiente, es normal que tenga cierto toque de estupidez pero en esta película lo han exagerado, haciendo que se pierda la esencia del personaje (sin mencionar que ahora parece más un Yamcha en aspecto y calidad en poder).

Gokú también se ha pasado de imbécil en el film. Soy consciente de que ése es el gancho del personaje, pero estamos hablando de Freezer, un personaje que hasta cierto punto es el archinémesis tanto de él como de Vegeta y que ahora ha vuelto a la Tierra (sin contar que Freezer tiene la capacidad de destruir planetas con tan solo hacer un esfuerzo mínimo) y que pese a ello, sigue mostrándose idiota. Ese no es el Gokú serio que se enfrentó al Emperador del mal en Namek.

A nivel del diseño de las transformaciones, creo que Toriyama-sensei ha perdido su toque. Pintar a Freezer de dorado y colorear a Gokú y Vegeta con un rotulador azul en el cabello, no ha sido lo más original que haya visto en los últimos tres años. Actualmente, se ha visto en otros trabajos que los personajes al momento de recibir un "upgrade", muestran cambios más ambiciosos y a veces drásticos en su diseño pero aquí y desde la película anterior, se ha ido perdiendo eso cada vez más y más.

A pesar de gozar de una buena animación, no comparto el hecho de que recurran al CG para hacer algunas tomas ya que se nota el contraste y que además le quita la esencia a la franquicia, que desde sus inicios tuvo una animación de lleno en lo tradicional (aunque esto es una opinión aun más personal). Adicionalmente en este punto, hubo momentos puntuales en los que el CG no gozó de una buena transición entre los fotogramas, haciendo que, en dichos momentos, hubiese cierta lentitud entre los golpes. Algo bastante desalentador.
El personaje de Feezer, figura que desde su debut ha sido hito por ser el primer villano que ha hecho a Gokú ir más allá de los límites y llegar al súpersayajin, ahora es puesto como un pelele que no es tomado en serio por los personajes y que además es pisoteado una y otra vez por Gokú y Vegeta, haciéndolo parecer más un chiste que una amenaza. Se ha perdido un gran personaje en nada.

A nivel de la estructura del argumento, considero que estuvo muy mal lograda. Se ha descartado o perdido (la verdad ha llegado al punto de que no se sabe si esto ha sido adrede o si se les ha pasado inadvertido) una trama que pudo haber dado para más. Vemos desde un principio a un Gokú y Vegeta que son capaces de despertar sus poderes como si nada, lo cual quita el efecto dramático/heroico que pudo haber tenido el film. En resumidas cuentas, la película (al momento de la acción) se podría hilar de la siguiente forma:

Freezer VS Gokú > Lucha en igualdad de condiciones > Declive de Freezer = Gokú gana.

Desde el principio, ambos están con el "mismo" poder, por lo que aquello, más que un combate de proporciones épicas, acaba siendo una pelea por ver "quién da más".

Imagínense ahora este escenario:

Freezer VS Gokú > lucha épica > Gokú en desventaja > Vegeta se une a la lucha > no pueden hacerle frente a Freezer > al darse cuenta de que es superior al dúo lanza una Death Ball a la Tierra > Gokú y Vegeta desesperadamente tratan de detener el ataque con el resto de sus fuerzas y gracias al entrenamiento previo con Wiss, despiertan su nueva transformación > luchan contra Freezer = DRAGON BALL Z

Personalmente, creo que algo así o similar, hubiese sido lo más conveniente para despertar el Hype dentro de la audiencia.
Ahora, la cosa que más me disgustó de la película, o como dirían en las redes sociales: el Freezer de oro es para.... el DEUS EX MACHINA.

Sin dudas, eso fue lo peor de todo. El hecho de que Freezer haya decidido en medio de su impotencia, destruir la Tierra y que, con la velocidad en que fue destruida haya sido creada, es algo sumamente absurdo hasta llegar a lo patético. Dragon Ball ciertamente no es una obra seria por naturaleza, pero tampoco destruyan la franquicia de esa manera, por favor. A pesar de eso, con este evento, logran liberar algo todavía más atroz, y es el hecho de que con el poder de Wiss se haya retrocedido el tiempo para que Gokú con un Kamehameha salve el día de la manera más improvisada. Es simplemente, sublime... en el mal sentido de la palabra. 

Como se puede observar, se le ha podido sacar mucho potencial al villano que representa Freezer y a la situación dramática que él representa. Pero desgraciadamente, Toei se ha pasado por el arco del triunfo uno de los elementos fundamentales que debe tener un Shonen, el cual es una lucha contra la adversidad: De nada te sirve tener un héroe que todo lo puede con una victoria asegurada. El concepto de héroe griego se ha estilizado en lo que ahora es una figura más humana, en el sentido de que siempre hay algo por encima del protagonista y por consiguiente, un muro que debe superar. En esta película hay carencia de ello.
Dragon Ball Z: La Resurrección de Freezer es una película que por el título deja los fieles seguidores de la serie en una expectativa casi orgásmica. Entrarás con mucha alegría pero saldrás con un mal sabor de boca, como si te hubieses chupado un limón en mitad de la función.

Para amar este largometraje, hay que ser demasiado fan y estar más ciego que un caballo con anteojeras para no percatarse de las grandes fallas que ha heredado de la Batalla de los Dioses y que ahora han madurado en algo muchísimo peor.

Bueno, ya termine de desahogarme XD. Muchas gracias por llegar hasta aquí. Recuerden que estas son mis apreciaciones y que las mismas no son perfectas. Como en la entrada anterior, sigo siendo partidario de que la vean y que sean ustedes mismos quienes den el veredicto final. De nada sirve una opinión si no se tiene una propia para comparar.

Feliz día.